No todo lo que brilla es Oro


Me dio gusto que tuviera mucha aceptación el blog de la semana pasada, el cual abre muchos ojos a nuestra realidad. Ahora bien si volteamos la cara de este gran dado de la vida encontraremos otro paradigma que vivimos en el día a día y muchos de nosotros se vuelve un traje muy pesado que ponerse todos los días por los sacrificios que hacemos al no estar con la familia y no tener tiempo de calidad con ellos y la culpa claro siempre se la echaremos de no tener una balanza en nuestra economía para el bienestar de nuestras familias y eso me paso a mí. Muchos me conocieron viajando, ir de ciudad en ciudad trabajando y de ahí la bendición de conocer a muchos de ustedes. Pero mucho de esos viajes aparte de ser muchos divertidos y otros muy cansados estaba satisfecho, pero conmigo mismo por el trabajo que se hizo, pero al fin no estaba con las personas a las que les profese mi amor que es a mi esposa y a mi hija. Según yo cumplía con ellas o al menos sientes que cumples con ellos porque piensas que:


AMOR = ESTABILIDAD ECONÓMICA


Y claro cuando vez crecer a tus hijos y quieres estar con ellos; ellos precisamente ya crecieron y tu te perdiste el tiempo que EL TIEMPO TENIA DESTINADO PARA ESTAR CON ELLOS y te das cuenta que realidad tiene la frase de NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO. Y en el día a día mi gran esposa me ha sido su evangelio al rechazar grandes posiciones en buenas empresas por no sacrificar o venderles el tiempo de su hija.


En otro concepto:


Hagamos una suposición, si en este momento alguien te llamara diciéndote que tienen para ti una oferta de trabajo irresistible. Una que tiene un mejor salario que el que tienes ahora. ¿Qué harías? ¿Cuál sería tu primera emoción o pensamiento?


Podrías decirme que lo analizarías con todo detalle, o que no te “movería el tapete” en absoluto, pero la realidad es que la mayoría de personas perciben esto como una oportunidad que no quieren desaprovechar.


Se dejan guiar por aquel objeto atractivo sin recordar que no todo lo que brilla es oro.


El objeto que brilla


¿Cuáles son los objetos brillantes más comunes? Claro que los conoces, es algo que llama tu atención a simple vista. Pueden ser cosas como:


  • Joyas, diamantes y piedras preciosas.

  • Oro y plata.

  • Personas altamente atractivas.

  • Lindas y grandes casas

  • .Autos de primera generación.

  • Ofertas de trabajo.

  • Jugosas propuestas de negocios

  • etc.


Todos son ejemplos de objetos valiosos para la sociedad. Dudo mucho que no te agrade ninguna cosa de la lista. Sin embargo, debes observar que esta es una lista de “cosas brillantes” para la mayoría de gente, pero no quiere decir que lo sean todas para ti.


¿Cuál es tu oro?


Necesitas tener en cuenta 2 aspectos:

1. No todo lo que parece bueno, valioso, oportuno y/o positivo a simple vista, realmente lo es.

2. Lo puede ser como oro para mí, podría ser como un trozo de carbón para ti.

El primer punto nos dice que, cosas negativas podrían estar disfrazadas de positivas a simple vista. Por eso se requiere un análisis antes de considerar algo como una verdadera oportunidad.


El segundo punto dice que no todos valoramos lo mismo. Si bien es cierto que compartimos algunos valores comunes, como los de la lista anterior, no todos los objetos están dentro del mismo nivel importancia.


Entonces, antes de hacer planes para tu vida futura, primero descubre aquello que brilla cómo oro, porque tiene un profundo valor para ti.


Cuando no conoces “tu oro” (lo que tiene valor para ti), puedes confundirlo con cualquier otra cosa brillante a tu paso. Es ahí donde el peligro de los objetos que parecen brillantes toma importancia.


Retomemos el ejemplo de la propuesta laboral.


Si en este momento te llamo por teléfono para decirte que conozco de una oportunidad de trabajo con un salario mucho mejor que el que tienes en este momento. ¿Qué sería lo primero que pensarías? ¿Te sentirías atraído?


Ahora supongamos que tomas “la oportunidad”, un mejor salario no cae nada mal.

Comienzas a trabajar y a ganar mejor desde la primera quincena. Te compras un nuevo teléfono, un televisor más grande, y hasta comienzas a ver la posibilidad de cambiar de auto. Nada fuera de la realidad.


Tiempo después las cosas comienzan cambiar. Te das cuenta que entraste a un lugar que en realidad no querías.


Sufres de mucha presión de parte del nuevo jefe, respiras un pésimo ambiente laboral, tardas 30min más cada día en llegar a tu nuevo trabajo. Esto se traduce en 30 horas mensuales adicionales dentro del tráfico cada dia. Te obligan a quedarte horas extras todos los dias, y ya no tienes tiempo por las tardes para disfrutar como solías hacerlo en tu anterior trabajo.


Cuando tenías tu anterior empleo podías salir temprano para relajarte por la tarde, estar con tu familia, hacer deporte, leer un libro o ver una película. No tenías enemigos o personas negativas a tu alrededor que hicieran un pesado ambiente laboral. Tampoco trabajabas con la tensión con la que lo haces ahora. No pasabas más de 20min en el tráfico cada día. Y además, hacías algo que te apasionaba más que lo que haces ahora.


Este no es un caso de ficción, he conocido a varias personas que les sucede eso… Se dejan guiar por el objeto que brilla.


Por supuesto que no estoy diciendo que no haya propuestas mejores para ti, o que sea malo tomar riesgos. Lo que trato de decirte es que si no sabes que es lo que valoras, cualquier cosa brillante que se atraviesa en tu camino puede ser confundido por un diamante cuando realidad es solo un pedazo de carbón bastante pulido.


No todos tenemos los mismos valores, sueños y objetivos. Es por eso, no puede llegar alguien y cambiar todos tus planes de la noche a la mañana.


Piensa que no porque se presenten ante ti una “oportunidad”, quiere decir que sea el camino que debes tomar.


Antes de elegir, debes valorar si estas ante un una oportunidad que encaja contigo, o solo es una perturbación externa que pretende desviarte hacia situaciones indeseables.


En resumen


Para no confundir con oro todo lo que brilla, necesitas ser especificó con lo que deseas conseguir. Si no lo haces, podrías obtener algo que realmente no quieres, o darte cuenta que no era lo que esperabas.


Además debes definir tus valores; aquello que dirige tus intenciones y te ayuda a tomar las decisiones más importantes.


Cuando hagas estas dos cosas, no habrá manera de que andes por la vida persiguiendo lo mismo que persiguen otras personas.


Recuerda, no es malo perseguir un objeto que brilla, pero asegúrate de estar persiguiendo el que tú necesitas, y no el que crees que es brillante, solo porque otros lo están siguiendo.


Mi sueño no el el tener una gran empresa y exitosa, es tener tiempo para mi hija que tiene 7 años y mi esposa y que tenga un ingreso decente para poder apoyarlas en sus sueños. Esto es el sistema nervioso de concrepy y bienvenidos a los que pensamos de la misma manera.


*VILO74

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